Paisajes y panorámicas de Corrano, un pueblo casi desierto en la montaña
En Corrano, también conocido como Currá en corso, la sensación de aislamiento se mezcla con unas vistas de montaña que sorprenden al viajero. Se trata de un diminuto núcleo de apenas un centenar de habitantes donde, en ocasiones, no hay ni bares abiertos ni gente en la calle, lo que refuerza la impresión de lugar remoto y casi desierto. Sin embargo, su encanto reside precisamente en su ubicación encaramada en lo alto de una loma, desde donde se disfrutan panorámicas muy fotogénicas en todas las direcciones. Al llegar por la carretera del norte, al mirar atrás desde el este o al despedirse por el sur, el pueblo va ofreciendo perfiles distintos y muy pintorescos. Algunos viajeros lo describen como “un lugar excelente para probar tu nueva cámara de fotos”, ideal para quienes buscan paisajes solitarios, luz limpia y la serenidad de la Córcega más interior, lejos de las zonas turísticas habituales.