Arquitectura, claustro e iglesia mudéjar del Convento de Santo Domingo
Quienes se acercan al convento de Santo Domingo destacan sobre todo el valor arquitectónico del conjunto. La visita se articula en torno a dos espacios diferenciados: el claustro y la iglesia. El claustro, de finales del siglo XVII, presenta una armónica galería de arcos de medio punto de ladrillo apoyados en columnas lisas con capiteles corintios, un diseño sobrio que invita al paseo tranquilo. La antigua iglesia, hoy desacralizada y vacía, se utiliza como sala de exposiciones, pero conserva un magnífico artesonado mudéjar y restos de pinturas murales que hablan de su pasado religioso. Como explica Lala, en la nave derecha, antigua capilla de la Virgen del Rosario, se encuentra además el sepulcro en mármol de la familia Moctezuma, obra del artista rondeño Lamas, un detalle inesperado que aporta un plus de interés histórico y artístico a la visita.