Ambiente vintage y acogedor en Colette & Aimé
En Colette & Aimé, el ambiente tiene un peso propio y se convierte en uno de los grandes atractivos del lugar. La decoración evoca los cafés de obreros del París de los años 50 y 60, con muchos objetos pequeños y cuadros que aportan carácter y autenticidad. Esa estética de viejo café de barrio, lejos de ser impostada, genera una atmósfera cálida en la que apetece quedarse, especialmente a la hora del aperitivo, cuando se convierte en uno de los puntos de encuentro favoritos de la zona. Además de la sala principal, el local esconde una pequeña sala trasera más íntima, con pocas mesas, ideal para una cena tranquila, y una terraza exterior equipada con calefacción en invierno, que permite disfrutar del ambiente parisino incluso en los meses fríos. Según comenta paulinette, este conjunto hace que se disfrute especialmente “el ambiente” del sitio, un valor añadido para quien busca algo más que una simple comida.