Historia y arquitectura barroca de la Colegiata de San Juan Bautista
La Colegiata de San Juan Bautista aparece en los relatos de viaje como un destacado conjunto barroco en pleno barrio de Cimadevilla, frente al puerto deportivo y unida al Palacio de Revillagigedo. Los viajeros destacan que el edificio forma parte de un conjunto declarado Monumento Histórico Artístico, lo que refuerza su relevancia dentro del patrimonio español. Se subraya especialmente su fachada barroca del siglo XVIII, presidida por una torre de tres plantas rematada en campanario. También llama la atención la portada orientada al puerto, decorada con columnas jónicas y la Cruz de Calatrava sostenida por ángeles, un detalle que muchos consideran un rasgo singular del templo. Este emplazamiento privilegiado, junto a su valor monumental y su integración con el palacio, convierten a la colegiata en uno de los puntos arquitectónicos más interesantes del casco histórico de Gijón.