Ambiente con encanto en una antigua fábrica de chocolate
En Chocolatería Metate, muchos viajeros descubren algo más que una simple cafetería: se trata de una antigua fábrica de chocolate reconvertida en uno de los locales con más personalidad de Santiago de Compostela. La planta baja, situada frente al convento de San Pelayo, conserva la esencia industrial de otros tiempos, con la antigua maquinaria, anuncios retro y grandes tabletas presidiendo el espacio. Ese aire de pasado chocolatero se refuerza con detalles muy cuidados, como los ceniceros hechos a partir de viejos moldes de tabletas, que recuerdan el oficio original del lugar y le dan un toque único. También se menciona una carta repleta de especialidades de chocolate, que convierte la visita en una parada casi inevitable para los amantes de este “oscuro objeto de deseo”. En contraste, la planta superior, con acceso desde el Preguntoiro, resulta más bonita y arreglada, pero algunos apuntan que no tiene la misma gracia ni el mismo carácter que la zona original de abajo, donde realmente se percibe el alma del antiguo obrador.