Historia y arquitectura barroca de la Iglesia de San Jerónimo de la Caridad en Roma
En una esquina tranquila de Via di Ripetta, la Iglesia de San Jerónimo de la Caridad aparece vinculada a la historia religiosa y artística de Roma. Los viajeros destacan que su origen se remonta a la comunidad franciscana y que, ya en 1524, pasó a manos de la Archicofradía de la Caridad, lo que marcó su evolución posterior. Durante el siglo XVII el edificio fue profundamente renovado por Domenico Castello, que le dio el aspecto barroco que se aprecia hoy. La fachada, atribuida a Carlo Rainaldi, se integra con armonía en el tejido urbano del centro histórico. En el interior llama la atención la presencia de una gran estatua de San Felipe Neri, que refuerza el carácter devocional del templo. También se subraya la importancia de la grada del altar, obra de Antonio Giorgetti, discípulo de Bernini, detalle que conecta esta iglesia con los grandes nombres del Barroco romano.