Ceviche artesanal en Playa Grande: sabor local en Choroní
En Playa Grande, el ceviche se convierte en una experiencia muy personal gracias al trabajo de María NUitter y Virgilio Espinal, un matrimonio que lleva décadas vinculado a la vida cultural y turística de Choroní. No se trata solo de un puesto de comida en la arena, sino de un proyecto familiar en el que también participa su hijo y que muchos viajeros perciben como una forma de conectar con la autenticidad del pueblo. Preparan un ceviche a partir de un pescado llamado aguja, que puede llegar a pesar hasta 25 kilos, que limpian, filetean y cortan en dados para “cocerlo en limón y otros secreticos”, como explica María. La presentación, acompañada de cotufas o palomitas de maíz, aporta un toque distinto a la típica oferta de playa y, según quienes lo prueban, es una opción sana, sabrosa y muy bien servida, que resume el carácter acogedor y creativo de Choroní.