Centro cívico de barrio, exposiciones y vida cultural en Sant Agustí
Más que un monumento, el convento de Sant Agustí funciona como auténtico corazón social del barrio. Los espacios del antiguo convento se han reconvertido en un centro cívico abierto donde vecinos y visitantes comparten cultura y ocio. Según cuenta Dónde vamos Eva, los restos del edificio se han transformado en un lugar de uso público “donde las gentes del barrio disfrutan de exposiciones, conciertos, en definitiva de un lugar de uso y disfrute público, donde como colofón se encuentra el Museo del Chocolate”. Esta dimensión cotidiana se refuerza con la presencia de un café con terraza y programación cultural: algunos viajeros destacan el buen ambiente para charlar con calma, tanto fuera como dentro, y mencionan que en ocasiones hay música en vivo de piano, violín o guitarra, además de eventos esporádicos para todos los públicos. Todo ello convierte al centro cívico en un punto de encuentro multicultural y cercano, ideal para vivir el ritmo real del barrio.