Reflexiones viajeras ante el Cementerio Marroquí de Fez
El Cementerio Marroquí de Fez aparece en los relatos de viaje como un lugar que invita más a la reflexión que al turismo al uso. Quien se detiene frente a sus tumbas lo hace con la mirada curiosa de quien ve en los cementerios espacios llenos de significado y no solo recintos tristes. Se destaca que, recorridos con respeto, estos lugares permiten descubrir detalles interesantes entre sus muros y entender mejor la relación de cada cultura con la muerte y con la memoria. En este caso, la experiencia se cuenta desde la sensibilidad del viajero y del fotógrafo, que considera que, pese a las posibles reticencias de algunos, los cementerios “son lugares especiales” y que puede “llegar a descubrir cosas interesantes entre sus muros”. Más que un lugar al que ir ex profeso, se sugiere como una parada breve pero intensa para quien disfruta de mirar una ciudad también desde sus espacios de descanso eterno.