Historia del cementerio judío de Split y su comunidad
En el monte Marjan, auténtico pulmón verde de Split, el cementerio judío se presenta como un testimonio silencioso de la presencia hebrea en la ciudad. Hoy apenas quedan unos cien judíos en Split, pero durante siglos la comunidad fue mucho más numerosa y dejó como huella este camposanto histórico. Entre los pinos se dispersan lápidas en distintos estados de conservación, algunas inclinadas, otras semienterradas, que refuerzan la sensación de lugar antiguo y poco transitado. Como explica Kris por el mundo, muchos de los allí enterrados “ya no tendrán a nadie en la ciudad que venga a visitarlos”, lo que añade un matiz melancólico a la visita. Más que un simple cementerio, se percibe como un recuerdo de otra época y una parada interesante para quienes quieran comprender mejor la historia multicultural de Split y la huella que dejaron sus distintas comunidades religiosas.