Interior de la catedral, cripta y colecciones de arte sacro
En el interior, la Catedral de la Transfiguración sorprende por la riqueza de su decoración y por los tesoros que alberga. Bajo el templo se encuentra una cripta donde descansan obispos y arzobispos, lo que subraya su relevancia como centro espiritual de la región. Las paredes están cubiertas de pinturas murales al fresco y mosaicos que envuelven al visitante en un ambiente propio del arte ortodoxo. Además, el edificio guarda una notable colección de objetos de arte, manuscritos, libros antiguos, grabados y documentos históricos, que aportan un interés añadido para quienes buscan algo más que una simple visita devocional. Como resume una viajera, el interior está “decorado con pinturas murales al fresco y mosaicos” y custodia una variada colección de patrimonio religioso e histórico.