Arquitectura y colores de la catedral ortodoxa de la Epifanía en Irkutsk
La catedral ortodoxa de la Epifanía destaca en Irkutsk por su silueta colorida junto al río Angará. Quien se acerca caminando desde el centro, en apenas diez minutos, se encuentra con un templo de grandes dimensiones, en la línea de las iglesias rusas, pero con una personalidad marcada por sus tonos vivos y sus frescos exteriores e interiores. Según comenta uno de los viajeros, durante el invierno “contrastaba mucho la blanca nieve con los vivos colores de sus pinturas”, un juego cromático que convierte la visita en una escena muy fotogénica. Además de su tamaño, lo que más se valora es el conjunto decorativo: los frescos llaman la atención por su belleza y variedad, y los colores intensos aportan una nota de alegría al paisaje invernal de Irkutsk, convirtiendo la catedral en uno de los puntos más llamativos del paseo hacia la orilla del río.