Vinos volcánicos de Santorini y cata al atardecer en la bodega Sigalas
En Santorini, más allá de las postales de casas blancas y calas oscuras, muchos viajeros descubren unos vinos volcánicos sorprendentes, con blancos muy presentes y un matiz ligeramente carbónico que recuerda a otros territorios de origen volcánico como Lanzarote. Esa personalidad del vino local se convierte en el hilo conductor de la experiencia: después de recorrer pueblos encalados o descansar en playas de arena negra, la jornada culmina contemplando la caída del sol mientras se degustan diferentes etiquetas de la isla. La bodega Sigalas, situada a las afueras de Oía, aparece como una de las paradas favoritas, un lugar al que se llega sin complicaciones si se dispone de coche propio, gracias a la buena señalización en la carretera. Para muchos, esta combinación de paisaje, enoturismo y atardecer se convierte en el complemento perfecto de un día en Santorini, un plan tranquilo y auténtico que ayuda a entender mejor el carácter de la isla a través de sus vinos.