Entorno natural del Castillo de Craigievar y fotografía del paisaje
El entorno que rodea al castillo de Craigievar despierta el lado más contemplativo de quienes se acercan hasta aquí. Más allá de la silueta del castillo, la carretera de acceso se convierte en un atractivo en sí misma, con curvas que van descubriendo recodos llenos de color y reflejos sobre el agua que invitan a detenerse y disfrutar del paisaje con calma. Como comenta Antonio, hay rincones que le obligan a “parar el coche y hacer esta toma del reflejo de los infinitos colores”, una buena pista de que merece la pena venir con tiempo y con la cámara preparada. La atmósfera escocesa, los tonos cambiantes y la tranquilidad de la zona convierten este lugar en un pequeño paraíso para quienes disfrutan captando detalles y composiciones fotográficas en plena naturaleza, incluso antes de llegar al castillo en sí.