Casas de los gatos en Sliema: un refugio urbano para felinos callejeros
En un parque de Sliema, las llamadas Casas de los gatos sorprenden a quienes pasean por la zona. No se trata de simples casitas decorativas, sino de auténticos refugios urbanos para los gatos callejeros, equipados con mantas, plásticos para la lluvia y todo lo necesario para que los animales descansen al sol. La figura del conocido “catman”, el hombre que acude cada día a abrir las casetas, extender las mantas sobre los bancos y poner comida y agua, convierte el lugar en un pequeño santuario felino a cielo abierto. Al caer la noche, vuelve para recogerlo todo y mantener el sitio ordenado. Los viajeros describen a los gatos como confiados y tranquilos, acostumbrados a la presencia humana y visiblemente a gusto en este entorno cuidado. La escena, entre tierna y curiosa, lleva incluso a soñar con otra vida más relajada, como admite Cristina al confesar que en su próxima vida quiere ser gata en Sliema.