Atención del personal y trato de la dueña en Casa Rural Granja San Miguel
En Casa Rural Granja San Miguel el trato genera opiniones encontradas. Hay quien percibe falta de personal y sensación de cansancio en el equipo, algo que se nota especialmente en el recibimiento, descrito como poco cuidado y distante. Sin embargo, conforme avanza la estancia el ambiente cambia: la dueña acaba mostrándose más cercana y conversadora, lo que deja entrever un trato humano y atento cuando se supera ese primer contacto mejorable.