Entorno natural y actividades al aire libre en Finca La Ramallosa
El entorno de Finca La Ramallosa es uno de sus grandes atractivos. La finca se despliega en plena dehesa de la Sierra de Gata, con robledales, olivares y un paisaje casi virgen que invita a caminar sin prisas. Algunos viajeros aprovechan para correr al amanecer por los caminos cercanos y después se dejan llevar por el ritmo pausado del campo, leyendo en terrazas tranquilas o dando largos paseos hasta el río y los pueblos cercanos. Otro de los grandes reclamos son las 130 hectáreas de naturaleza donde se pueden organizar paseos a caballo, recogida de setas o rutas en quad entre encinas y alcornoques. La observación de fauna es constante, con buitres, águilas, halcones, cigüeñas, garzas, jabalíes o corzos como protagonistas sonoros del silencio del campo. Como resume uno de los propietarios, la finca se convierte en un lugar ideal para “leer, pasear, escribir, pintar o pensar y pasar unos días con sus hijos en contacto con la naturaleza”.