Ambiente familiar y trato cercano en El Rimero de la Quintina
En El Rimero de la Quintina muchos viajeros sienten que llegan a una casa de pueblo más que a un alojamiento rural al uso. La implicación de Marisol, la anfitriona, y su familia marca la diferencia: se preocupan por el bienestar de los huéspedes y hasta se ofrecen a enseñarles el pueblo y sus rincones. Ese trato cercano genera un ambiente muy familiar, donde es fácil relajarse y sentirse integrado en la vida local. Por todo ello, varios visitantes destacan que “recomiendan sin reservas este alojamiento” a quien busque una estancia sencilla, cálida y auténtica en Yanguas.