Trato cercano del anfitrión y ambiente distendido con Jesús
En la Casa Particular Jesús Deiros, la clave de la experiencia es la relación con el anfitrión. Los viajeros cuentan que Jesús puede resultar algo seco al principio, pero tras ese primer contacto aparece alguien cercano, con quien es fácil terminar conversando largo y tendido sobre Cuba y la vida en La Habana. Con algo de tiempo y confianza, el ambiente se vuelve distendido y casi familiar; cuando se comparte algún ron, más de uno recuerda que hay “risas aseguradas”. Un lugar pensado para quienes disfrutan del intercambio humano tanto como del alojamiento.