La escultura del “Vikingo” o dios Mercurio que corona la Casa de Mercurio
Más allá de su fachada modernista, la Casa de Mercurio despierta gran curiosidad por la figura que la corona y que marca su silueta sobre la Plaza Mayor de Burgos. Según se cuenta, esa efigie no está claramente identificada en los planos originales de Lampérez Romea y ha dado pie a distintas interpretaciones: podría representar al dios Mercurio, a la diosa Minerva o, por su casco y las supuestas alas que muchos toman por cuernos, al popular “Vikingo”, nombre con el que tradicionalmente se la conoce en la ciudad. Esta ambigüedad iconográfica se ha convertido en parte del encanto del edificio, ya que invita a observar con atención la escultura encajada en el gran óculo central, intentar descifrar sus atributos y sumarse al juego de adivinar quién es realmente el personaje que vigila desde lo alto uno de los rincones más transitados del centro histórico.