Historia y arquitectura de la Casa de Almacave en Lamego
La Casa de Almacave aparece en los relatos de los viajeros como un sobrio palacio histórico ligado a la vecina iglesia de Santa María de Almacave. Se sitúa en la parte posterior del templo y su origen se remonta al siglo XVIII, cuando se levantó este edificio que con el tiempo ha tenido funciones muy diversas, desde tribunal de justicia y cárcel de presos políticos hasta palacio episcopal. Esa mezcla de usos refuerza la sensación de estar ante un inmueble marcado por episodios clave de la vida civil y religiosa de Lamego. También se valora su aspecto exterior, con una fachada elegante de dos plantas donde destacan los múltiples balcones superiores y las ventanas inferiores, todos ellos enmarcados por recercados de granito, y el escudo de los Portugais, Pintos y Botelhos que corona el balcón principal sobre la puerta, un detalle heráldico que subraya su carácter señorial.