Historia y transformación de la Casa Arijón en centro cultural de barrio
La trayectoria de la Casa Arijón recorre casi un siglo de historia rosarina y explicarla ayuda a entender por qué hoy es un referente cultural del sur de la ciudad. Fue levantada hacia 1930 como residencia de Don Manuel Arijón, un empresario muy conocido por impulsar los antiguos Baños Públicos del Saladillo. Con el tiempo, la casona fue cambiando de uso y llegó a albergar una Escuela de Policía, un Cuerpo de Bomberos e incluso una cárcel de menores. Esa sucesión de funciones públicas dejó huella en la construcción, desde el mástil de la bandera hasta los espacios adaptados a cada etapa. Actualmente, el edificio fue declarado histórico y se reconvirtió en Centro de Cultura Arijón, manteniendo el nombre de su propietario original. Como resume una viajera, se trata de una “magnífica casona” que hoy combina patrimonio arquitectónico, memoria del barrio y una intensa vida social y artística.