Encanto histórico y ambiente acogedor en Casa 1932
En Casa 1932 muchos viajeros sienten que cruzan la puerta de una Habana detenida en el tiempo. La casa mantiene su aire de glamur antiguo, con un encanto claramente histórico que va más allá de la simple decoración. Sin embargo, lo que más pesa en los recuerdos no es solo el entorno, sino la hospitalidad: la familia anfitriona crea un ambiente tan cercano que, como cuenta un viajero, uno podría “pasar uno o dos días en La Habana solamente en Casa 1932”. Más que un bed and breakfast, se vive como una estancia compartida en una auténtica casa habanera.