Dormir en un antiguo caravanserai de la Ruta de la Seda
Alojarse en el Hotel Caravasar Zein-o-din es, según cuentan los viajeros, una forma de viajar en el tiempo por la Ruta de la Seda. Se trata de uno de los pocos caravasares históricos de Irán que siguen en pie y que hoy funciona como hotel, conservando su planta circular y el gran patio central pensado para dar sombra en medio del desierto. Las antiguas estancias de las caravanas se han adaptado como espacios de descanso, manteniendo su estructura original de “huecos” a ambos lados del pasillo o pequeñas salas cerradas por cortinas, que ofrecen una experiencia sencilla pero acogedora. Quien llega hasta aquí siente que duerme en un lugar con historia, un edificio que sobrevivió gracias a su reconversión en alojamiento. No es solo un sitio para pasar la noche, sino una parada cargada de simbolismo en plena ruta entre Yazd y Kermán, que muchos consideran casi obligatoria para entender cómo viajaban comerciantes y peregrinos hace siglos.