Precios elevados en Ca’n Carlos: ¿merece la pena lo que cuesta?
El precio es el aspecto que más debate genera en Ca’n Carlos. Varios comentarios coinciden en señalarlo como un restaurante caro, hasta el punto de que un viajero bromea con que por dos primeros, dos segundos, una botella de vino blanco y dos postres la cuenta ascendió a 140 euros, una cifra que le hace hablar de “pedir una hipoteca para poder pagar”. Otro visitante considera que los precios son directamente “desorbitados” y afirma que no volvería porque no quiere “vender un riñón para pagar la cuenta”. Frente a estas críticas, también hay quien matiza que es “carito, pero tampoco es para ir cada día; para ocasiones especiales”, aceptando que el coste va ligado al tipo de experiencia y al carácter diferencial del lugar. En conjunto, la sensación general es que ofrece buena calidad, pero conviene ir sabiendo que se trata de un capricho gastronómico y no de un restaurante económico de diario.