Encanto pintoresco del Callejón del Alfarero en Frigiliana
El Callejón del Alfarero aparece en los relatos de viaje como una pequeña joya escondida en el entramado de calles blancas de Frigiliana. Se describe como un callejón estrecho, íntimo y muy cuidado, al que se asoman casas a distintos niveles, accesibles por escalones de piedra que refuerzan su aire tradicional. En algunos de estos accesos se abren pequeños descansos con mesa y bancos de madera, que dan la sensación de pequeños patios privados llenos de calma. Las fachadas están profusamente decoradas con macetas y vegetación, desde arbolitos de ficus a aralias, creando un corredor verde que contrasta con la cal blanca de las casas. No faltan detalles de forja en rejas y balcones de hierro trabajado, que completan la estampa típica andaluza. Además, el callejón alberga la casa natal de Liborio Apolinario Acosta de la Torre, canónigo de la Catedral de Madrid, lo que añade un apunte histórico a un rincón que, sobre todo, conquista por su ambiente sereno y su estética cuidada.