Encanto andaluz y ambiente de la calle Virgen de los Dolores en Marbella
En el casco antiguo de Marbella, la calle Virgen de los Dolores conserva intacto el encanto de las calles andaluzas de siempre. Los viajeros destacan que ha cambiado muy poco con el paso de los años, algo que se nota en su empedrado en cuesta y en la cuidada estética de sus fachadas. El final de la calle ofrece una de sus imágenes más fotografiadas: la Virgen de los Dolores asomando desde un balcón pintado en añil, enmarcada por macetas rebosantes de geranios, una estampa muy típica y pintoresca que resume el sabor local. El ambiente es animado, con paseantes que disfrutan del clima marbellí entre tiendas tradicionales, restaurantes y pequeños comercios, antes de desembocar en la Plaza del Puente Ronda, una plazoleta que mantiene el aire añejo y auténtico del casco histórico.