Qué ver en la calle Jirská: palacios, museos y el célebre Callejón de Oro
Quien recorre la calle Jirská descubre que es mucho más que un simple paso junto al castillo de Praga. Los viajeros destacan que, nada más dejar atrás el convento de San Jorge, aparece el Palacio Lobkowicz, donde se exhibe la colección histórica del Museo Nacional. Un poco más adelante, la calle sorprende con el Museo del Juguete, instalado en un pequeño edificio que se abre a un patio muy agradable con café y terraza, perfecto para hacer una pausa. Al continuar el paseo, se atraviesa una gran torre que actúa casi como puerta de entrada a los jardines del palacio, desde donde se disfruta de una estupenda panorámica de la ciudad. En el mismo recorrido se encuentra también el mítico Callejón de Oro, aunque algún viajero lamenta que durante su visita “estaba en fase de restauración. Una auténtica pena…”, muestra de las expectativas que genera este rincón tan famoso del castillo de Praga.