Encanto pintoresco de la calle El Zacatín en Frigiliana
En la única experiencia compartida sobre la calle El Zacatín destaca, sobre todo, su encanto pintoresco y el ambiente típicamente frigilianense. Se describe una vía empedrada, flanqueada por casas encaladas y rebosante de macetas, flores y detalles decorativos que llenan de vida cada rincón. Entre esos elementos llaman la atención los rótulos artesanales, como un cartel de madera pintado a modo de acuarela con la palabra “Vinos” y un mosaico que indica “Peluquería”. También se mencionan pequeños comercios y cafeterías, como El Zacatín o el café-bar La Tahona, integrados en la estética del casco antiguo, con mayólicas pintadas y fachadas adornadas con plantas. El relato transmite la sensación de pasear por una calle-museo al aire libre, donde incluso detalles curiosos, como una ventana con un cabrito embalsamado junto a una botella de vino y estanterías con libros y botellas, convierten la caminata en una experiencia sorprendente y muy visual.