Un paseo tranquilo con galerías, librería y patios floridos
La Calle de la Amargura se vive como un respiro silencioso en plena ciudad. Los viajeros destacan que casi no hay tráfico ni gente, lo que convierte el paseo en “toda una experiencia llena de paz”. En pocos metros concentra una galería y la librería Porrúa de San Ángel, perfectas para hacer una parada entre arte y libros. Asomarse a algunos portones permite descubrir patios con aljibes antiguos cubiertos de flores, un San Ángel más íntimo y algo escondido. El plan habitual: recorrerla a pie, sin prisas, disfrutando de la calma.