Encanto pintoresco de la calle Axhiotheas en la ciudad amurallada de Nicosia
Quien pasea por la calle Axhiotheas descubre una de esas callejuelas que concentran el encanto más auténtico de la Nicosia amurallada. Los viajeros la describen como un rincón muy tranquilo, casi silencioso, donde el tráfico y el bullicio quedan lejos. Lo que más llama la atención es el juego de colores de las fachadas: portales de madera y ventanas pintadas en azules, verdes, marrones y amarillos que aportan un aire mediterráneo y fotogénico. La sensación es la de entrar en un pequeño mundo aparte, ideal para caminar sin prisas y dejar volar la imaginación sobre la vida cotidiana de sus vecinos, con sillas en la calle y conversaciones en griego que se escapan de televisores y radios encendidas. Una calle breve pero muy sugerente, perfecta para completar un paseo por la ciudad antigua.