Terraza con vistas al cabo Caccia tras la visita a la Gruta de Neptuno
Tras el descenso y la subida de los interminables escalones de la Gruta de Neptuno, esta cafetería se vive como un alivio inmediato: un lugar donde sentarse, refrescarse y recuperar fuerzas cuando alrededor no hay prácticamente alternativas. Los viajeros destacan sobre todo su terraza exterior, con vistas abiertas al cabo Caccia y al Mediterráneo, que convierten la parada en algo más que un simple descanso. Muchos acaban alargando el tiempo en la mesa para seguir disfrutando del paisaje y cerrar con calma la visita a la gruta.