Comida casera y precios económicos en el Café del botánico
En el Café del botánico la relación calidad-precio es uno de los grandes argumentos para sentarse a la mesa. Un viajero cuenta que fue durante meses casi una extensión de su propia casa, el lugar al que bajaba cuando le entraba el hambre porque sabía que iba a comer bien, de forma relativamente sana y sin que la cuenta se disparase. Se mencionan milanesas completas con patatas fritas por algo más de 50 pesos, facturas a cinco pesos, tartas generosas para compartir por unos 80 pesos y una buena variedad de bifes y carnes argentinas a precios ajustados. No faltan clásicos como pizzas y empanadas, todo en porciones abundantes y con un sabor muy casero. A esto se suma otro punto fuerte: en un país dominado por la yerba mate, aquí se pueden tomar “muy buenos cafés”, lo que convierte al local en una parada apetecible tanto para comer como para una pausa dulce a media tarde.