Servicio amable frente a críticas por mala atención y precios elevados
Las opiniones sobre el servicio en Café Amandine son contradictorias y dibujan dos experiencias muy distintas. Por un lado, hay quien destaca un trato cercano y educado, con personal dispuesto a ayudar y capaz de atender en inglés cuando hace falta. En palabras de una viajera, el personal es “muy amable, y algunos hablan inglés, teniendo todos muy buena disposición”. Sin embargo, también se relatan situaciones de atención deficiente, con camareros pendientes del móvil, tiempos de espera largos incluso con pocas mesas ocupadas y una sensación de preferencia hacia la clientela local, a lo que se suma la percepción de precios altos para el nivel de servicio recibido. Esta disparidad hace recomendable ir con ciertas expectativas ajustadas respecto a la atención.