Cachapas gigantes en la carretera de Barquisimeto a Duaca
En torno a la angosta carretera que une Barquisimeto con Duaca aparece, casi de repente, un pequeño kiosco al aire libre convertido en parada imprescindible para los amantes de la gastronomía popular. Allí se sirven algunas de las cachapas más grandes y famosas de la zona, elaboradas de forma artesanal por un grupo de mujeres que se ha ganado a pulso su reputación. Según cuentan los viajeros, el lugar se reconoce de lejos por el bullicio, los coches aparcados alrededor y la cola constante de gente que espera para hacerse con su ración. El plan es sencillo: pedir la cachapa recién hecha, disfrutarla allí mismo con queso o llevarla a casa para compartir. Más allá del tamaño y del sabor, muchos destacan el encanto del sitio y de sus dueñas, que trabajan sin descanso todos los días, de seis de la mañana a seis de la tarde, turnándose entre la atención al público, el pelado del maíz y la limpieza del puesto.