Ambiente, decoración y concepto del bar de tapas Blanquita
En la pequeña Plaza del Collado, muy cerca de la Lonja de la Seda, Blanquita se presenta como un bar de tapas con encanto que combina tradición local y un toque actual. Aunque el espacio interior no es muy grande, quienes lo visitan destacan que resulta acogedor y agradable, un lugar donde sentarse a tomar algo con calma. Una de las señas de identidad del local es su techo, decorado con fotografías antiguas de Valencia enmarcadas, un recurso que llama mucho la atención y aporta personalidad, conectando el bar con la historia de la ciudad. Según comenta Guiarte Valencia, ese techo de imágenes antiguas “le da un toque diferente al local”, que se suma a la buena ubicación, en una plaza céntrica pero con ambiente de barrio. El resultado es un bar de tapas que entra por los ojos, pensado tanto para tomar algo rápido como para quedarse un rato disfrutando del entorno urbano histórico.