Acceso restringido y experiencia de la visita a la biblioteca universitaria
La Biblioteca de la Universidad de Salamanca despierta tanta admiración como frustración. Quien entra al edificio descubre que la sala histórica, con sus incunables y primeras ediciones, está reservada casi en exclusiva a investigadores, mientras el visitante solo puede contemplarla tras una puerta de cristal. Esa breve mirada a un espacio casi intocable, del que una viajera cuenta que tuvo que “conformarse con sacar alguna foto desde la puerta”, deja la sensación de estar ante un lugar más dedicado a custodiar el saber que a la visita turística.