Historia y curiosidades del Bell’s Bridge en Glasgow
La única experiencia compartida sobre el Bell’s Bridge se centra en su historia reciente y en las curiosidades que rodean a este puente peatonal sobre el río Clyde. Inaugurado en 1988 con motivo del Festival de Jardines de Glasgow, nació para unir las dos orillas del río a la altura del Palacio de Congresos (SECC) y el actual hotel Crowne Plaza, convirtiéndose en un acceso cómodo para quienes se mueven por esta zona moderna de la ciudad. El texto destaca también su diseño, considerado innovador para los años ochenta, con un mástil central y los cables dispuestos en ángulo recto. Sin embargo, lo que más llama la atención a quien lo visita es el origen de su nombre. La falta de presupuesto para su construcción se solucionó gracias al patrocinio de la destilería de whisky escocés Bell’s & Son y, como gesto de agradecimiento, se decidió bautizarlo oficialmente como Bell’s Bridge, un detalle que aporta un encanto añadido a un puente quizá menos glamuroso que otros, pero con una historia muy propia.