Arquitectura y decoración interior de la basílica del Santísimo Sacramento
En pleno barrio de Retiro, la basílica del Santísimo Sacramento sorprende por su imponente presencia y por la riqueza de su interior. Los viajeros destacan que se trata de un templo monumental, con cinco torres, tres de ellas visibles en la fachada principal, que se alza entre edificios emblemáticos de Buenos Aires. Una vez dentro, recomiendan tomarse el tiempo necesario para apreciar la ornamentación, donde predominan el mármol blanco, el mosaico veneciano, el ónix y los detalles en bronce, que crean un ambiente solemne y elegante. También se recuerda que el edificio fue terminado en 1916 y que su construcción fue un encargo de la aristocrática familia Anchorena, dato que ayuda a entender el nivel de lujo y detalle que se aprecia en cada rincón. Según comentan, entrar a la basílica y contemplar su decoración es una experiencia especialmente recomendable para quienes disfrutan de la arquitectura sacra y de los templos históricos porteños.