Colección barroca del siglo XVIII en el Museo Histórico Nacional de Río de Janeiro
Los viajeros destacan la riqueza y coherencia de la colección barroca del Museo Histórico Nacional, centrada en piezas religiosas del siglo XVIII procedentes en gran parte de Minas Gerais. Se mencionan tallas en madera policromada, oratorios y crucifijos que ilustran la fusión luso-brasileña dentro de la estética jesuítica. Como comenta Marta Pilar, Brasil se convirtió en “un campo fértil para el desarrollo de la imaginación y la reinvención de estilos transmitidos y heredados de Portugal dentro de la estética del Barroco”, algo que aquí se aprecia en imágenes de vírgenes, ángeles y escenas de la vida de Cristo. El conjunto incluye muebles y diversas piezas devocionales que permiten entender cómo el barroco se adaptó a un “nuevo mundo brillante, colorido y salvaje”, convirtiendo esta sala en uno de los espacios más interesantes del museo para quienes se interesan por el arte sacro colonial.