Ambiente histórico y tanguero del Bar Plaza Dorrego en San Telmo
En pleno corazón de San Telmo, el Bar Plaza Dorrego se mantiene como un auténtico cafetín porteño detenido en el tiempo. Los viajeros coinciden en que su mayor encanto está en la atmósfera: un local nostálgico frente a la plaza, donde siempre suena un tango bajito y el bullicio de la ciudad parece quedar fuera. Las viejas mesas de madera, la barra escrita con recuerdos de quienes han pasado por allí y las paredes repletas de fotos desteñidas de figuras como Gardel, Troilo o Tita Merello construyen un escenario muy porteño, cargado de historia y melancolía. Se habla de un viejo bar ambientado de forma muy original, que conserva sus botellas y objetos antiguos como parte esencial de su carácter. Para muchos, este rincón “destila sabor a tango y a milonga” y es uno de los bares más pintorescos de Buenos Aires, un lugar donde sentarse a tomar algo se convierte en un viaje directo al alma del barrio de San Telmo.