Ambiente castizo y clientela veterana en Bar Gelin
Este bar de Santander encaja de lleno en la categoría de lugares de siempre, con ese aire castizo que algunos describen como “typical Spanish y un poco rancio”. Su interior está presidido por un cuadro tan llamativo como peculiar: uno de los camareros retratado como monarca, con cetro y corona, que se ha convertido casi en seña de identidad del local. Los fines de semana y los días de partido el ambiente se anima notablemente y el bar se llena, sobre todo de una clientela de edad más bien alta. Alguna viajera advierte que ciertos clientes pueden volverse algo impertinentes con las mujeres cuando el alcohol hace efecto, aunque puntualiza que no es algo generalizado ni atribuible al establecimiento. Pese a estos matices, muchos consideran que solo por contemplar ese cuadro tan singular ya merece la pena asomarse a este rincón tan auténtico de la calle Vargas.