Ambiente íntimo y música en directo en Bar Bosa
En Bar Bosa, la experiencia gira en torno a un ambiente íntimo y muy personal. El local ocupa un diminuto primer piso de una antigua casona cerca de la plaza Maestro Clarindo Pacheco, lo que le da un aire casi secreto y muy recogido. El bar está atendido por su propio dueño, que no duda en cantar o recitar para los comensales, mientras su mujer se encarga de la cocina, creando una atmósfera cercana y familiar. Además, en el segundo piso ensaya por las noches una orquesta, de modo que la música en directo se convierte en parte del encanto del lugar y el acompañamiento sonoro de la velada sin coste añadido. La decoración también llama la atención y se sugiere prestarle especial atención, porque completa un conjunto muy singular para quienes buscan algo más que una simple copa o cena en Lençóis.