Historia y funcionamiento del Ascensor Reina Victoria en Valparaíso
El Ascensor Reina Victoria aparece en los relatos de viaje como un icono del sistema de transporte histórico de Valparaíso, concebido para domar sus empinados cerros. A comienzos del siglo XX, subir y bajar estas laderas a pie implicaba un gran esfuerzo y mucho tiempo, por lo que se construyeron unos treinta funiculares que acortaban el trayecto a apenas uno o dos minutos. Hoy solo funcionan nueve y este ascensor, inaugurado en 1903 y declarado Monumento Histórico en 1998, es uno de los supervivientes más representativos. Los viajeros destacan datos muy concretos de su funcionamiento: su recorrido de 40 metros, la altura que alcanza de 30 metros, una pendiente de 57 grados y la capacidad para diez personas por viaje. Más allá de las cifras, la experiencia de uso se asocia con la memoria de una ciudad que encontró en estos ascensores una solución ingeniosa a su complicada geografía urbana.