Murales efímeros en la calle Villavicencio del barrio Lastarria
En torno al Centro Cultural Gabriela Mistral, la calle Villavicencio se ha convertido en un pequeño laboratorio de arte urbano en constante transformación. Las obras se despliegan sobre las paredes que delimitan las obras del recinto, creando un corredor de graffitis y propuestas visuales muy variadas, desde piezas pintadas hasta instalaciones que juegan con el volumen y los materiales. Entre ellas, algunos viajeros destacan una instalación que se ha convertido casi en un icono del lugar, firmada por un autor anónimo y muy fotografiada por quienes pasean por el barrio. La sensación general es que se trata de un espacio vivo, donde las intervenciones cambian con frecuencia y donde siempre se encuentra algún rincón fotogénico que “vale la pena para fotografiar”.