Celebración de bodas y problemas con intolerancias alimentarias
Una experiencia de boda en Arrocería Duna ofrece una visión muy crítica sobre la gestión de eventos y el trato a personas con intolerancias alimentarias. La viajera relata que, pese a haber avisado con antelación de las necesidades de sus invitadas celíacas y alérgicas, no se prepararon platos adaptados y se improvisó con jamón y pinchos inadecuados para su seguridad. Denuncia, además, comentarios despectivos y una preocupante falta de conocimiento sobre celiaquía y alergias, como recomendar apartar el pan o retirar el rebozado. También describe fallos en el servicio contratado, como una barbacoa que “brilló por su ausencia”, comida que no se sirvió y una barra libre mal gestionada, con camareros bebiendo durante el servicio. La combinación de estos errores le lleva a afirmar que le “arruinaron la noche de mi boda”, aportando un testimonio muy duro que contrasta con otras visitas centradas solo en la carta y el entorno.