Escultura en madera y origen de Aquel Campanario Escondido en Villa Hortensia
En el jardín de Villa Hortensia, en el barrio de Alberdi de Rosario, Aquel Campanario Escondido aparece como una pieza de arte público con historia propia. Los viajeros destacan que la obra nació en 2002 a partir de la caída de un gran cedro durante una tormenta en la entrada del jardín, un suceso que se transformó en oportunidad creativa. A partir de ese tronco, los escultores Enrique Echeverría, Lucrecia Pellegrini, Alfredo Rivarola y Adriana Sisto trabajaron intensamente hasta convertirlo en patrimonio del Centro Municipal de Distrito. El relato pone el foco en la sensibilidad de Sisto hacia la madera de árboles secos o caídos, a la que considera casi viva, capaz de “hablar” y contar historias. Esa visión se refleja en el breve poema que escribió para la obra, donde el antiguo árbol, convertido en campanario simbólico, sigue elevándose y gritando como campanas, conectando raíces, cielo, viento y pájaros en una misma memoria tallada.