Atención cercana, buena comida y alojamiento pet friendly
Más allá de las instalaciones, el trato humano es otro de los motivos por los que este alojamiento deja tan buen recuerdo. Se menciona a Puri por su carácter cercano, siempre amable y dispuesta a ayudar, algo que aporta un ambiente familiar poco habitual. Además, el hecho de contar con una pensión donde se come bien, con platos variados y a precios ajustados, facilita no tener que preocuparse por buscar restaurante en cada comida. Un detalle muy valorado es que admiten perros, lo que convierte a El Pajar del Abuelo en una opción interesante para quienes viajan con su mascota y quieren compartir con ella unos días de naturaleza sin complicaciones. Esta mezcla de buena cocina casera, hospitalidad y flexibilidad con los animales hace que muchos viajeros se marchen con ganas de repetir y lo recomienden abiertamente a otros.