Ano Merá, el pueblo rural de Mykonos con molinos, iglesia y vida tradicional
Ano Merá aparece en los relatos de viaje como el contrapunto rural a la animada ciudad de Mykonos y a sus playas. Quien se adentra en este pequeño pueblo descubre un paisaje a medio camino entre lo árido y lo mediterráneo, con campos secos salpicados de vegetación y la silueta de los molinos como referencia constante. La localidad conserva un aire sencillo, sin grandes artificios turísticos, donde destacan sus molinos y una iglesia descrita como muy bonita, accesible por un precio simbólico. Más allá de los edificios, lo que marca la diferencia es la vida tradicional: es fácil encontrarse cabras, pavos, caballos o mulas moviéndose libremente por las carreteras rurales, una imagen que recuerda a la Grecia más auténtica. Para quienes buscan conocer la cara menos glamurosa y más cotidiana de Mykonos, este pequeño núcleo del interior ofrece una escapada tranquila y fotogénica en muy poco tiempo.