El edificio de Caixanova y el monumento del ángel en Vigo
En pleno centro financiero de Vigo, en la avenida García Barbón, destaca el edificio de Caixanova como uno de los iconos arquitectónicos de la posguerra en la ciudad. Los viajeros lo describen como una construcción singular en granito rosa de Porriño, con una imponente puerta principal flanqueada por cuatro columnas de mármol oscuro. Sobre estas columnas se sitúan figuras masculinas de inspiración clásica que recuerdan a ángeles griegos, lo que refuerza el carácter monumental del conjunto. La atención, sin embargo, se concentra en la escultura que corona el reloj de la fachada, el ángel realizado por José Planes en 1950, convertido en auténtico símbolo del inmueble. Según se comenta, este conjunto arquitectónico y escultórico forma parte del paisaje cotidiano de Vigo y se integra entre otros edificios y monumentos emblemáticos del centro, aportando un interesante testimonio de la arquitectura institucional de mediados del siglo XX.